La Puebla de la Parrilla nos daba una singular bienvenida ente picudas aves apostadas en el campanario y una bellísima plaza de arquitectura modernista, que tiene la fortuna de poseer un bonito diseñado vanguardista de su arquitecto. Atraídos por el ambiente distendido del grupo nos hemos dejado arrastrar hacia una presentación anómala, con la que hemos disfrutado enormemente.
Gracias a todos.
P.D. Hoy he recibido la llamada de una lectora que, tras haber leído el libro, se ha impresionado mucho con La Maldición. Hoy, durante la jornada de trabajo, ha podido ver a un cuervo sobrevolando la zona. Preocupada me ha dicho que se le ha quedado mal cuerpo. Querida amiga, no seré yo quien niegue la existencia de las maldiciones, tampoco quien las confirme. Sólo te puedo decir que la mejor forma de luchar contra ellas es confiando en ti misma. Respetar las creencias de cada cual y no tener miedo a nada nos armará con una coraza que nos protegerá de cualquier condenación al oscurantismo.






