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Entre presentación y presentación de La Maldición del Cuervo, hace unos días, me pidieron asistir a un colegio para explicarles a los alumnos cómo había escrito la novela( cómo surgió la historia, cómo la había estructurado antes de escribirla, cuántos y cuales problemas me habían surgido a lo largo del proceso…)y otras muchas interrogantes.
Verdaderamente resultó una mañana muy bonita, porque, mientras les contestaba a ellos, también me respondía a mí mismo ayudándome a revivir tantos y tan intensos momentos que habían quedado olvidados en el baúl del tiempo.
Entusiasmados todos, les propuse llevar a la práctica lo que habíamos hablado. Y así lo hicimos. Cada alumno debía imaginar una micro historia, de nos más de tres o cuatro renglones, para después llevármelos a casa y con ellos construir un cuento a retales.
Creo que fue una mañana muy próspera porque todos aprendimos mucho sobre la escritura. Gracias.

Hoy, La Maldición del Cuervo ha vivido otro bonito día de presentación en Palma del Río. Ha sido muy conmovedor enseñarles mi novela a los familiares que han querido acompañarme, incluso algunos han venido desde Lora. Disfrutar del reencuentro con viejos amigos que se han unido a la fiesta. Emocionarme con los halagos de lectores que han venido a conocerme. Sí, he sentido el calor de Palma del Río.
En esos momentos en los que te sientes feliz, también te sientes sólo ante la responsabilidad de no errar en el Acto. Pero entonces aparece, Lorenzo, otro escritor, que se sitúa al fondo, frente a mí, para transmitirme la calma que da sentirse acompañado. Un guiño de Óscar y un –suerte- de Teresa nunca fallan.
Gracias a todos por ayudarme a vivir estos momentos tan intensos. Nunca los olvidaré.
¡Atención!
No dejéis de asistir a la presentación del libro de Lorenzo "Proyecto Redención" para el próximo sábado, 7 de mayo y a las 21'00 h., en el teatro cine municipal de Peñaflor.

Bajo un cielo plomizo se inauguraba la Feria del Libro de Córdoba 2011. Las casetas abrían sus grandes ventanales y el numeroso público llenaba el pasillo central. Portadas y más portadas, agua y más agua, lectores y menos compradores, presentaciones, firmas de autor… en una Feria de reencuentros, de nuevas amistades, de éxitos y de fracasos, de ilusiones futuras y de presentes rotos. Y, yo, en medio de todo el tinglado. De pie, bien plantado en el suelo y divirtiéndome a más no poder. Algunas veces, sintiéndome pequeño, muy pequeño al lado de Salvadora Drome. En otros momentos, en plena complicidad con Juan A. Herrera, a quien envío un abrazo hasta las Islas afortunadas. Hoy, de regreso a mi rincón de la reflexión, solo me vienen al teclado agradecimientos para aquellos locos incondicionales que siempre me acompañan, familia y amigos, incrustándose en el recuerdo que siempre me acompañará de esta maravillosa Feria del Libro de Córdoba 2011.
